“Me siento como si fuera una pieza en una partida de ajedrez, cuando mi oponente me indica: esa pieza no puede ser movida.”
(Søren Kierkegaard)
“Me siento como si fuera una pieza en una partida de ajedrez, cuando mi oponente me indica: esa pieza no puede ser movida.”
(Søren Kierkegaard)
“Yo no digo nunca lo que creo, ni creo nunca lo que digo, y si se me escapa alguna verdad de vez en cuando, la escondo entre tantas mentiras, que es difícil reconocerla”
(Nicolás Maquiavelo)
“Uno de los hábitos más peligrosos de los hombres políticos mediocres es prometer lo que saben que no pueden cumplir”
(Gustave Le Bon)
“El hombre es el único animal que come sin tener hambre, bebe sin tener sed y habla sin tener nada que decir”
(Mark Twain)
“Desde el nacimiento hasta la muerte, de lunes a lunes, de la mañana a la noche, todas las actividades están rutinizadas y prefabricadas”
(Erich Fromm)
“A la mala costumbre de hablar de uno mismo y de los propios defectos hay que añadir, como formando bloque con ella, ese otro hábito de denunciar, en los caracteres de los demás, defectos análogos a los nuestros”
(Marcel Proust)
"Esforcémonos en vivir con decencia y dejemos a los murmuradores que digan lo que les plazca"... (Molière)